¿Ilusión o consumismo?

Acaba de empezar el año, y todavía sentimos el dulce sabor del roscón de Reyes, incluso estamos un poquito empalagados después de tantas delicias navideñas. Pero hoy no voy a hablaros de la glucosa, aunque lo parezca, sino que voy a compartir con vosotros una reflexión que se ha paseado por mi mente esta temporada.

En todos los medios y en la publicidad no paran de calificar la fiesta de los Reyes Magos como el día de la ilusión, de la ilusión por recibir regalos, claro, que es lo especial de esta festividad. Pero a mí me está pareciendo el día del consumismo, y creo que la ilusión debería ir más allá de tener algo nuevo.

Los mayores recuerdan tiempos pasados en que los niños apenas tenían juguetes, así que el día de Reyes era muy especial porque suponía un momento único en el que recibían esos deseados objetos: el balón, la muñeca, el cochecito, la bici o lo que fuese. Por otro lado, tampoco los adultos estrenaban cosas con frecuencia, (en las aldeas gallegas, por ejemplo, había ropa  nueva una vez al año, en la fiesta del patrón).

Y no tengo nada en contra de los obsequios, me encantan, sobre todo para los niños, pero me parece que la ilusión es maravillosa, una luz en la oscuridad, una inspiración en el día a día, y no se debe identificar con regalo y con compra, porque se puede caer en una peligrosa vorágine de consumismo.

En fin, entre tanto anuncio de colonias y de juguetes empecé a pensar que deberíamos ampliar la mirada y buscar qué nos ilusiona de verdad a nosotros, qué sueños queremos perseguir y, sobre todo, cómo vamos a compartir todos esos anhelos con la gente que queremos. También creo que no debemos olvidar que “lo esencial es invisible a los ojos”, como dice el principito.

Dónde poner la tilde

Reglas de acentuación

¡Qué revoltosas son las tildes! En unos sitios faltan, en otros sobran…

Está claro que son difíciles de atrapar, pero es importante hacerlo porque, aunque no me creáis, son fundamentales para la comprensión de un texto.

Por ejemplo, si yo digo “cuando termine esto”, quiero decir que todavía no he acabado. En cambio, si digo “cuando terminé esto” estoy expresando lo contrario, que he finalizado la tarea, (así que ya estoy libre para que me pidas otra cosa). Y fijaos, la diferencia es pequeña, tan pequeña como una tilde, pero muy importante.

Empezaremos, como no, por el principio. La mayoría de palabras tienen varias sílabas, son polisílabas, y siempre hay una que se pronuncia con más fuerza, esa es la sílaba tónica. Esa fuerza mayor, ese énfasis, a veces se marca con una tilde, (esa rayita pequeña y juguetona colocada encima de la vocal).

Ahora, simplemente, os voy a dar cuatro pasos, (un sencillo protocolo), para situar la tilde.

1.Divide la palabra en sílabas.

2.Identifica la sílaba tónica, es decir, la sílaba que se pronuncia con más fuerza. Para hacerlo debes repetir la palabra un par de veces. Te recomiendo que digas una oración completa para que su pronunciación sea más natural.

3.Clasifica la palabra por la situación de su sílaba tónica:

4.Aplica las siguientes reglas

Para acabar, solo me queda deciros dos cosas más:

Primero, las palabras monosílabas no llevan tilde, excepto los escasos casos de tilde diacrítica.

Segundo, cuando se juntan varias vocales hay que hablar de diptongos e hiatos, que siguen unas reglas un poquito especiales.

Y por último, aprendices de gramática, armaos de paciencia para ir mejorando con las tildes, que ya os dije que son muy muy revoltosas y difíciles de atrapar, pero con tiempo y práctica lo conseguiréis.

La comunicación y sus elementos

Vivimos en la era de la comunicación, lo tenemos claro, pero, ¿qué es la comunicación?

La comunicación es un proceso en el que un emisor transmite información a un receptor, sería como pasarse una pelota.

Personas lanzando un balón

Así, en todos los partidos de fútbol hay un balón y en todas las comunicaciones siempre hay estos seis elementos:

1.Emisor: la persona que transmite el mensaje, es decir, quien habla o escribe.

2.Receptor: la persona a quien se dirige el mensaje, que escucha o lee la información transmitida.

3.Mensaje: la información que se transmite, (es el balón que el emisor pasa al receptor, si seguimos la comparación anterior).

4.Código: el sistema de signos que emplean emisor y receptor para transmitir la información. Por ejemplo, los idiomas, las señales de tráfico, el Morse o la lengua de signos son códigos.

Por cierto, ten en cuenta que para que haya comunicación tiene que haber un código común, es decir, si el emisor habla chino, y el receptor inglés, no van a conseguir comunicarse.  

5.Canal: el medio o el elemento físico por el que se transmite el mensaje. El aire o el teléfono son los medios más habituales de los mensajes orales,  un folio puede ser el medio de un mensaje escrito.

6.Contexto o situación: el entorno en que tiene lugar la comunicación. Por ejemplo, el aula de un colegio, un bar, la cocina, un salón de actos…

Cada uno de estos elementos condiciona la comunicación. Por ejemplo, no utilizaremos las mismas expresiones en una conversación en un bar con un amigo, que en un correo al presidente de una empresa al que no conocemos. Tampoco emplearemos las mismas palabras para dar una buena noticia que para dar el pésame. Y esto os suena a propiedad del texto, ¿verdad?, a la adecuación.

Acabo con un consejo: si tienes en cuenta todos los elementos de la comunicación  tus palabras se entenderán mejor y serán más efectivas. Así que… ¡lanza bien el balón para que tu receptor lo recoja, no se lo pongas difícil!

Tipos de textos

O formas del discurso

Conocer implica estructurar y clasificar, y por eso todas las ciencias utilizan clasificaciones. Por ejemplo, en biología se clasifican las especies, o en medicina las enfermedades.

Así que nosotros, como lingüistas y científicos que somos,  también vamos a hacer una clasificación de los textos, es decir, vamos a ver qué tipos de textos hay, (igual que en la entrada Las categorías gramaticales ya hemos visto los tipos de palabras).

 Para clasificar los textos, primero tendremos que ponernos de acuerdo en el criterio que utilizaremos. Aquí vamos a basarnos en la la forma, por eso nuestra clasificación también puede llamarse formas del discurso o modos del discurso, estos son:

1.Texto narrativo, (o narración): un texto narrativo presenta unas acciones que suceden a unos personajes en un tiempo y en un espacio.

2.Texto descriptivo, (o descripción): un texto descriptivo es una pintura hecha con palabras, es decir, explica cómo es algo o alguien.

3.Texto argumentativo, (o argumentación): un texto argumentativo defiende una opinión, (o tesis), aportando razones o argumentos.

4.Texto expositivo, (o exposición): un texto expositivo presenta una información de manera clara, ordena y objetiva.

5.Texto dialogado, (o diálogo): un texto dialogado es un intercambio comunicativo entre dos o más emisores que se van alternando como emisores y receptores.

Y para acabar os diré dos cosas, primero, se pueden clasificar los textos de manera diferente a la que yo acabo de exponer, porque se pueden seguir otros criterios. Segundo y último, cuando escribimos o leemos es importante saber qué tipo de texto estamos intentando crear o comprender para poder hacerlo bien, sino todo será confusión, como en una nave repentinamente atacada por piratas… ¡al abordaje!!!

Mecanismos de cohesión textual

Herramientas para hacer un texto cohesionado

Ya tenemos claro que un texto no es un revoltijo de palabras, ¿verdad?, debe ser coherente, adecuado y estar cohesionado, (debe tener unas propiedades).

Por eso un texto está formado por enunciados bien colocados y perfectamente unidos, igual que una pared está formada por ladrillos bien colocados y perfectamente unidos.

Muro

Así, uniremos los enunciados de un texto con cuatro mecanismos de cohesión, (no con cemento), estos son:

1 Repetición: se repetirán palabras, porque estaremos hablando de un mismo tema. También se repetirán significados, es decir,  utilizaremos sinónimos e hiperónimos para no usar constantemente la misma palabra, que queda muy feo….

2 Sustitución: podemos poner un pronombre para sustituir algunas palabras y evitar repetirlas  machaconamente.

3 Palabras de la misma familia léxica: en un texto se va a repetir con frecuencia el mismo lexema. Por ejemplo, si hablamos de pan, probablemente hablaremos también de panaderías, panaderos, empanadas o empanadillas.

4 Marcadores o conectores: son palabras y expresiones que unen y organizan los enunciados. Son marcadores: así, por ejemplo, además, para acabar, en mi opinión, sin embargo… Puedes ver que sirven para muchas cosas, es decir, tienen diferentes significados, algunos añaden otra idea (también), o muestran consecuencia (por tanto), o sirven para ordenar el texto (en primer lugar), etc.

Ahora veréis un ejemplo de estos cuatro mecanismos en un texto.

Ejemplo cohesión

En resumen, la lógica y la organización son importantes en la vida y en los textos.

También es importante no ser pesado, no repetirse demasiado, tus textos serán mejores y tus amigos más felices.

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar