Coherencia, adecuación y cohesión

Las propiedades del texto

Podemos definir texto, para empezar, como un conjunto de enunciados, unidos de manera coherente, que transmiten un mensaje con sentido completo.

Ahora voy con una comparación: ¿subiríais una montaña con chanclas y sombrero de copa?, ¿haríais deporte vestidos de soldados imperiales, o iríais disfrazados de guerreros a una reunión del colegio?, no, verdad, no tendría sentido, sería una locura.

Soldados imperiales y guerrero

Del mismo modo, un montón de frases sobre distintos temas que no estén unidas entre sí no son un texto, son un desastre. 

Un texto debe ser coherente, es decir, debe tratar sobre un único tema, porque si al hablar o escribir saltamos de una idea a otra totalmente diferente nadie nos entenderá.

El texto también debe ser adecuado, es decir, debe ajustarse a la situación, al receptor, y al tema. En la lengua oral se ve muy bien, por ejemplo, no hablamos igual con un niño pequeño que con un adulto; ni utilizamos las mismas palabras en una situación seria, charlando con alguien que apenas conocemos, que con amigos en un ambiente de fiesta.  

Finalmente, los enunciados de un texto tienen que estar cohesionados, enlazados de alguna manera, no están sueltos. Ahora te preguntarás, ¿y cómo los unimos?, tenemos varios pegamentos, (o cementos), para unir los enunciados.  

Mecanismos de cohesión textual

Si quieres saber más de la cohesión, y ver ejemplos, lee esta entrada.

En fin, no vayas a la montaña en chanclas, ni hagas textos incoherentes, sin sentido y sin unidad, no es buena idea, créeme.

Pronombres

La importancia de una buena sustitución

En muchos deportes el entrenador cambia a un jugador por otro cuando lo considera necesario. Igualmente, en el texto debemos sustituir un nombre por un pronombre para evitar repeticiones cansinas.  

FUTBOLISTAS

Así, con comparaciones futboleras, llegamos a la definición de pronombre, una palabra que sustituye al sustantivo.

¿Verdad que los todos jugadores son diferentes, (delantero, defensa…), porque hacen diferentes tares en el equipo? Del mismo modo, hay distintos tipos de pronombres, distinguimos:

1.Pronombres personales, hacen referencia a las tres personas gramaticales.

CUADRO PRONOMBRES PERSONALES

2.Pronombres demostrativos, muestran distancia respecto al hablante, es decir, proximidad o lejanía.

CUADRO PRONOMBRES DEMOSTRATIVOS

3.Pronombres indefinidos, indican cantidad indeterminada.

CUADRO INDEFINIDOS

4.Pronombres numerales, indican cantidad exacta. Solo se consideran pronombres uno y primero, porque nunca preceden al sustantivo. Los demás son determinantes.

5.Pronombres interrogativos y exclamativos, siempre llevan tilde y aparecen, (lógicamente), en oraciones interrogativas y exclamativas.

CUADRO INTERROGATIVOS Y EXCLAMATIVOS

6.Pronombre relativo que, lo reconoces porque introduce una oración subordinada adjetiva, (no encuentro el libro que me regalaste). Échale un vistazo a esta entrada, si te atreves.

En la gramática tradicional la diferencia entre pronombre y determinante era estricta, si hay sustantivo es determinante, y si no lo hay es pronombre. La Nueva Gramática de la RAE, en cambio, considera que algunos posesivos, demostrativos y numerales como mío, varios, muchos, dos, segundo… son determinantes de un sustantivo omitido. Por ejemplo, en las siguientes oraciones mía, varias y tres son determinantes que acompañan a un sustantivo omitido.

¿Quedamos en tu casa o en la mía?

Me encantan las pulseras, siempre llevo varias.

No sé cuántos libros llevaré al viaje, tal vez lleve tres.

En resumen, no confundas al defensa con el portero, ni al pronombre personal con el demostrativo,  puede ser catastrófico. Y recuerda, haz las sustituciones precisas cuando escribas para que tu texto no resulte pesado, repetitivo ni machacón.

Determinantes

O adjetivos determinativos, es lo mismo

¿Y qué hace un sustantivo por ahí, paseando solito por las líneas de un texto?

No hace nada, porque no le gusta pasear solo, así que normalmente lo veréis acompañado de un determinante, que va justito justito a su lado. Y ahí van los dos, determinante y sustantivo, agarrados de la mano. ¡Y fíjate cómo concuerdan, qué bien combinados van!

Determinante y sustantivo paseando

Así, los determinantes son palabras que acompañan al sustantivo y precisan su significado, es decir, señalan si nos estamos refiriendo a algo conocido, si está lejos, o de quién es… y muchas cosas más, pero vamos poco a poco.

Empezamos con los tipos de determinantes:

1.Artículo

Muestra si el sustantivo al que acompaña se refiere a algo ya conocido, o general. Por ejemplo, el río está seco en verano.

2.Demostrativos

Señalan distancia, por ejemplo, me gusta este boli, pero aquel lápiz escribe mejor.

3.Posesivos

Indican pertenencia. Mi perro se llama Sultán.

4.Numerales

Muestran la cantidad exacta. Tengo tres gatos.

5.Cuantificadores

Indican una cantidad, pero indeterminada. También pueden llamarse indefinidos. Por ejemplo, algunos compañeros llegaron tarde.

Y vamos con un esquema, que siempre ayuda.

Esquema tipos de determinantes

Y por supuesto, nunca diríamos “vimos aquellas película”, ¿verdad?, porque el sustantivo y el determinante deben ir en el mismo género y número, deben concordar. Igual que dos amigos que se ponen de acuerdo  para ir arreglados o informales.

Espero que ahora no te resulte difícil encontrar y clasificar los determinantes, porque ahora te fijarás en que van de la mano de un sustantivo, en amor, compañía y concordancia.

Ortografía de los extranjerismos

Si rebuscamos en el léxico de un idioma siempre encontraremos extranjerismos o préstamos, es decir, palabras tomadas de otras lenguas, (ya lo vimos aquí). Así, pedimos prestadas palabras para dar nombre a nuevas realidades, por ejemplo pendrive o piercing. O simplemente adoptamos un vocablo de otro idioma porque nos gusta o nos atrae. Por ejemplo, coach se está utilizando mucho, aunque la RAE, (y el sentido común), indican que es preferible emplear entrenador, asesor, o preparador, según el contexto.

Hoy quiero centrarme en cómo se escriben estas voces procedentes de otras lenguas, porque puede ser un poco lioso. Y para hacerlo debemos distinguir lo crudo de lo adaptado, (o acomodado).

Imagen chuletas y sofá

Los extranjerismos crudos deben escribirse en cursiva o entre comillas, (si escribimos a mano), para marcar que conservan la grafía y pronunciación de su lengua de origen. Por ejemplo:

Ayer comí pizza mientras escuchaba un blues.

Los extranjerismos adaptados, en cambio, se escriben en letra redonda y sin ninguna marca especial porque son palabras totalmente integradas en el sistema. Podemos decir que son palabras que ya se han puesto cómodas en nuestro idioma, (por eso la imagen del sofá), es decir, se han adaptado a la grafía y pronunciación del español, y también siguen sus reglas ortográficas.

Por ejemplo:

Mañana te invitaré a espaguetis después de preparar mi currículum y jugar al bádminton.

Las he puesto en negrilla y subrayadas para que se vean bien en el ejemplo…

Voy con las comparaciones que tanto me gustan, los extranjerismos adaptados son como el emigrante que tras varios años en un lugar está plenamente integrado, como si hubiese nacido allí, y conoce perfectamente todas las tradiciones de la zona, sus costumbres, los lugares…

Y una curiosidad para acabar, como los hablantes de español somos un montón, (unos 580 millones aproximadamente), y distribuidos por muchos países, encontramos adaptaciones diferentes de algunas palabras. Por ejemplo, del inglés piyjamas derivan los préstamos adaptados piyama, muy usado en América, y pijama, mayoritario en España, (ambos correctos).

En resumen, si te adaptas al castellano, sácate la cursiva y las comillas, que estarás más cómodo.

Taller de escritura creativa

La imaginación es una herramienta poderosísima y estoy firmemente convencida de que el ser humano mejora y resuelve problemas gracias a su creatividad. Por esta razón, en el microcosmos que es nuestra aula utilizamos la imaginación y la creatividad para mejorar las competencias de nuestros alumnos.

Soñar en un libro.

Una muestra de este principio ha sido el taller de escritura creativa que hemos llevado a cabo este curso en el  Centro Galén, concretamente en 2º de la ESO.

Partimos de la base de que a conducir se aprende conduciendo y a escribir escribiendo. Y también tenemos claro que ir siempre por la misma carretera o tratar constantemente los mismos temas en un bucle infinito sería aburridísimo. No inspiraría ni motivaría al mismísimo Cervantes.  

Por eso, este curso decidimos llenar el aula de seres fantásticos, sugerentes y evocadores que nos arrastraron poco a poco a otros mundos. Los resultados fueron diálogos con extraterrestes a los que explicar cómo es la vida escolar en la Tierra, confesiones de un vampiro que está harto de perder amigos y de no ver el sol, la verdadera historia de Caperucita Roja, (contada con saltos temporales incluidos), o descripciones de una agobiante sociedad distópica marcada por la represión… Lo hemos considerado un TALLER DE ESCRITURA CREATIVA, pero también podríamos considerarlo un viaje alucinante o un laboratorio de creatividad.

De este modo, se han ido trabajando los distintos tipos de textos, los diferentes narradores, o las posibles formas de ordenar una narración, (puntos importantes del currículo de Lengua Castellana y Literatura. Además, ponerse en la piel de muchos personajes fomenta la empatía y el autoconocimiento, tan necesarios para crecer en equilibrio.

En resumen, para mí ha sido una experiencia preciosa y emocionante,  creo que para ellos también. Y ya sabéis, donde hay emoción hay aprendizaje.

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