Las oraciones recíprocas son aquellas en las que hay dos o más sujetos y la acción la realizan los unos a los otros, es decir, es mutua.
Por ejemplo, en MARÍA Y JUAN SE ESCRIBEN WASAPS A TODAS HORAS, se entiende que María escribe a Juan, y Juan también le escribe a María. Ya sabéis como va esto, ¿verdad?
El análisis sintáctico de SE en oración recíproca es muy parecido al de la reflexiva, SE puede ser CD:
María y Juan se escriben a todas horas. SE es el CD.
Y SE puede ser CI:
María y Juan se escriben wasaps a todas horas. SE es CI y WASAPS es CD.
En resumen, en las oraciones recíprocas SE puede ser CD o CI.
Si quieres ver un esquema con todos los valores que puede tener SE, sigue este enlace.
En la oración reflexiva el sujeto realiza la acción y también la recibe. Por ejemplo, en la oración EL MONO SE RASCAvemos que:
EL MONO es el SUJETO, realiza la acción de rascar, y se rasca a sí mismo, (aunque podría rascar a otro monito), así que la acción recae en él.
De este modo, la oración reflexiva siempre es transitiva, es decir, siempre tiene CD. Ahora vamos buscarlo.
SE puede ser CD, estas oraciones se llaman REFLEXIVAS DIRECTAS:
El mono se rasca con la mano – SE es CD
SE puede ser CI, si otro sintagma realiza la función de CD, son las REFLEXIVAS INDIRECTAS:
El mono se rasca la cabeza con la mano – LA CABEZA es CD y SE es CI
En resumen, SE REFLEXIVO puede ser CD O CI. Y con esto ya hemos visto el primer valor de nuestra lista. Si quieres ver un esquema con todos los valores, pincha aquí.
SE en castellano siempre es un pronombre personal átono, no puede ser otra cosa, (puedes verlo en el diccionario de la RAE pinchando aquí). Y esta es su categoría gramatical, es decir, es una clasificación morfológica. Por ahora no es difícil, ¿verdad?
Pero el lío empieza justo a partir de aquí:
SE puede tener dos funciones sintácticas, puede ser CD o CI. Esto ocurre en las oraciones reflexivas, recíprocas y en aquellas en las que SE sustituye a LE.
SEpuede no tener función sintáctica, pero indicar algo. Esto ocurre cuando es parte de un verbo pronominal, dativo ético, va en oraciones pasivas reflejas e impersonales reflejas.
Por eso hablamos de los valores de SE, y no solo de sus funciones.
Ahí va un esquema:
A continuación te dejo un ejemplo de cada uno, y un enlace, para que sigas aprendiendo cosas sobre estos valores.
1.REFLEXIVO. Pedro se peina. Si quieres saber más, pincha aquí.
2.RECÍPROCO. Los dos hermanos se abrazan cariñosamente. Sigue leyendo sobre esto aquí.
3.VARIANTE DE LE. Se lo diré mañana. Sigue este enlace para aprender más.
4.MARCA DE VERBO PRONOMINAL. Hitler se suicidó el 30 de abril de 1945. Si quieres seguir estudiando este valor, pincha aquí.
5.DATIVO ÉTICO. María se comió un bocadillo riquísimo. Lee la entrada sobre esto en este vínculo.
6.MARCA DE ORACIÓN PASIVA REFLEJA. En mi casa se bajan las persianas por la noche. Descubre más sobre este seaquí.
7.MARCA DE ORACIÓN IMPERSONAL REFLEJA. Se come muy bien en Lugo. Para saber más, sigue este enlace.
Así, con el esquema y los ejemplos anteriores, ya tenéis la información más importante. Pero si queréis profundizar un poquito más, entenderlo un poquito mejor, lo podéis ir viendo poco a poco a través de los enlaces. De este modo, entrada a entrada, partido a partido, como en la liga, os haréis expertos en los valores de SE.
Porque ya sabéis que indicar el valor de SE es un truco importante que siempre piden en los exámenes, y que los magos de la gramática como vosotros debéis dominar.
La derivación, la composición y la parasíntesis son mecanismos para formar palabras nuevas, como ya hemos visto. Ahora veremos otros dos: las siglas y los acrónimos, que se utilizan muchísimo en la actualidad.
Las siglas se forman mediante la unión de las primeras letras de varias palabras, por ejemplo, DNI, (Documento nacional de identidad). Y generalmente se leen letra a letra.
Los acrónimos son un tipo de sigla. Se forman unidendo una parte de una palabra con otra parte de otra, por ejemplo, ofimática, (que es la unión de oficina e informática), y pueden pronunciarse como una única palabra.
De todos modos, cuando las siglas pueden pronunciarse como una única palabra, también podemos considerarlas acrónimos. Por ejemplo, ONU, (Organización de las Naciones Unidas) o RAE (Real Academia Española). Y no es que lo diga yo, por cierto, sino que lo dice el “Diccionario panhispánico de dudas” de la RAE.
Ya sabemos lo que es la polisemia y la homonimia. Lo que podría ser un poco más complicado es distinguir ambos fenómenos, si no tenemos un diccionario a mano. Así que voy a daros un truco para diferenciarlos, mis aprendices, porque este es un ejercicio frecuente en los exámenes.
La clave está en que hay un parecido entre los significados de una palabra polisémica. Así, este parecido puede ser un poco simbólico, o deberse a la evolución de la palabra con el paso del tiempo. Os daré dos ejemplos de polisemia:
Una sierra es una herramienta para cortar, y también parte de una cordillera. Hay que echarle un poquito de imaginación, pero veis el parecido entre las dos sierras, ¿verdad?
O el ratón, que es el animalito, un mamífero roedor, y también el aparato que se conecta al ordenador, (este ejemplo de polisemia siempre me resulta gracioso, porque me imagino haciendo doble clic en un ratoncito peludo).
En cambio, no hay ninguna relación, ningún parecido entre los significados de las palabras homónimas. Por ejemplo:
Haya es un árbol, y el presente de subjuntivo del verbo haber.
La llama es un mamífero, y también es la masa gaseosa que desprende el fuego.
Ya veis que los significados de estos homónimos no tienen nada que ver.
En resumen, si hay parecido entre los significados, aunque sea un poco abstracto, es polisemia. Si no hay ningún parecido es homonimia.
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