Siglas y acrónimos

La derivación, la composición y la parasíntesis son mecanismos para formar palabras nuevas, como ya hemos visto. Ahora veremos otros dos: las siglas y los acrónimos, que se utilizan muchísimo en la actualidad.

Las siglas se forman mediante la unión de las primeras letras de varias palabras, por ejemplo, DNI, (Documento nacional de identidad). Y generalmente se leen letra a letra.

Ejemplo siglas

Los acrónimos son un tipo de sigla. Se forman unidendo una parte de una palabra con otra parte de otra, por ejemplo, ofimática, (que es la unión de oficina e informática), y pueden pronunciarse como una única palabra.

De todos modos, cuando las siglas pueden pronunciarse como una única palabra, también podemos considerarlas acrónimos. Por ejemplo, ONU, (Organización de las Naciones Unidas) o RAE (Real Academia Española). Y no es que lo diga yo, por cierto, sino que lo dice el “Diccionario panhispánico de dudas” de la RAE.

Emoji

Qué interrogativo

Seguimos con la saga del QUE, porque estoy segura de que lo estabais esperando con más ansia que un estreno de Star Wars o de Guardianes de la galaxia.

Ejemplo que interrogativo

Y si necesitáis recordar los episodios anteriores, pinchad en «previously on…»

Qué interrogativo aparece, lógicamente, en oraciones interrogativas directas, que llevan signos de interrogación. Por ejemplo:

¿Qué película verás el fin de semana? Es un DETERMINANTE INTERROGATIVO. Sabemos que es un determinante porque acompaña y modifica al sustantivo película, (que va justo después).

¿Qué te dijo María ayer? Es un PRONOMBRE INTERROGATIVO, sustituye a un nombre, no lo acompaña.

Qué interrogativo también puede aparecer en interrogativas indirectas. Estas son preguntas, pero camufladas, porque no llevan los signos de interrogación. Pero las reconoceréis porque siempre llevan un verbo como preguntar, saber, imaginar. Por ejemplo:

Me pregunto qué libro será más interesante. DETERMINANTE INTERROGATIVO.

No sé qué pasó ayer. PRONOMBRE INTERROGATIVO.

Ahora bien, aprendices de gramática, reconocer la función de QUÉ interrogativo es complicadillo, porque puede realizar varias. Aunque las más frecuentes sean SUJETO o CD. Por ejemplo:

¿Qué dijeron los médicos? QUÉ es CD.

¿Qué pasó allí? QUÉ  es SUJETO

¿A qué estás jugando? A QUÉ es un COMPLEMENTO DE RÉGIMEN O SUPLEMENTO, y QUÉ es su término.

Me preguntaron qué clase estaba libre. QUÉ CLASE es el SUJETO, entonces QUÉ es un DETERMINANTE dentro del SUJETO.  

Como podéis ver, hay que practicar mucho para dominar la magia de la sintaxis.

En resumen, en las oraciones interrogativas, (directas o indirectas), puede aparecer un pronombre interrogativo o un determinante interrogativo QUÉ. Lo reconoceremos por el acento.

¿Cómo formamos palabras nuevas?

La derivación, la composición y la parasíntesis.

Las lenguas, como las personas, crecen o cambian. E igual que nosotros necesitamos ropa nueva de vez en cuando, las lenguas también necesitan palabras nuevas. ¿Y cómo las consiguen?

Las 3 formas más importantes de crear palabras nuevas son la derivación, la composición y la parasíntesis.

1.Derivación: consiste en añadir prefijos, sufijos, (o ambos), a un lexema. Así, conseguimos una palabra derivada. Por ejemplo, libr/ería.

2.Composición: este mecanismo se basa en unir varios lexemas. Por ejemplo, tela/raña, que es una palabra compuesta.  

3.Parasíntesis: este es el procedimiento más lioso. Se considera una mezcla de los dos anteriores, es decir, tiene parte de derivación y parte de composición.

Así, son parasintéticas las palabras formadas por dos lexemas y un sufijo. Por ejemplo, para/caid/ista.

También son parasintéticas las palabras en las que hay un prefijo y un sufijo, que se han añadido al mismo tiempo, es decir, que no son independientes. De este modo, si suprimimos solo uno, la palabra resultante no existe. Por ejemplo, el adjetivo a/niñ/ado es parasintético, porque no existe aniño ni niñado.

En resumen, los procedimientos de creación de palabras más importantes son la derivación, la composición y la parasíntesis, que forman palabras derivadas, compuestas y parasintéticas.

Y para terminar os diré, mis aprendices, que con esto no hemos acabado, porque hay más procedimientos, pero eso lo veremos en otra entrada.

Verbo en voz pasiva

Podemos decir muchísimas cosas del verbo. Diremos que tiene número, y persona, por supuesto. Y también diremos que tiene tiempo, modo, aspecto y voz. Efectivamente, el verbo tiene voz, aunque no cante ni se presente a Operación Triunfo.

Voz del verbo
Andrea Piacquadio at Pexels

¿Y cuáles son las voces del verbo?, la activa y la pasiva. En esta entrada veremos la voz pasiva.

Empezaremos con su significado, la voz pasiva indica que el sujeto no realiza la acción, no hace nada.

Seguiremos viendo que la voz pasiva se forma con el verbo ser, (en cualquier tiempo y persona), y con el participio del verbo que queramos poner en pasiva.

Por ejemplo, el presente de indicativo pasivo del verbo examinar se forma con el presente del verbo ser y el participio del verbo examinar:

Yo soy examinado

Tú eres examinado

Él es examinado

Nosotros somos examinados

Vosotros sois examinados

Ellos son examinados

Cuidado, no os liéis, este es el presente de indicativo pasivo del verbo EXAMINAR, y el verbo SER está funcionando como auxiliar.

Como truco final, voy a poneros un reto, y complicaros un poco el asunto. Vamos a pasar un verbo de la voz activa a la voz pasiva.

¿Cómo es el futuro simple de indicativo en voz activa del verbo examinar? ¿En 2ª persona de singular, por ejemplo?

Tú examinarás.

¿Y en voz pasiva?

Tú serás examinado.

En resumen, la voz pasiva se forma con el verbo SER y con el PARTICIPIO, e implica que el sujeto no realiza la acción.

Perífrasis verbales: ofertón de verbos

No os dejéis asustar por el nombre, es más fácil de lo que parece: una perífrasis verbal es un compuesto de dos verbos que funcionan como uno solo.

¿Y qué pinta tiene una perífrasis?

Pixabay at Pexels

Pues el primer verbo está en forma personal, es decir, en 1ª, 2ª o 3ª persona de cualquier tiempo. Y el segundo verbo está en infinitivo, gerundio o participio. En el medio puede haber un enlace, (o no…)

Os pongo unos ejemplos:

Mañana voy a repasar el examen toda la tarde. Me pondré a estudiar a las 4, y luego seguiré trabajando hasta la hora de cenar.

Además, debéis fijaros en que el primer verbo, (que es el auxiliar), pierde parte de su significado. Lo veréis mejor con otro ejemplo:

Tengo una bicicleta nueva: aquí tener es sinónimo de poseer, que es su significado habitual.

Tengo que ir al dentista: aquí tener es el auxiliar de la perífrasis, y su significado no tiene nada que ver con poseer, sino que los dos verbos juntos expresan la obligación de ir.

Así, veis que al unir los dos verbos aparece, (mágicamente), un significado nuevo de obligación.

En resumen y como truco para acordaros, las perífrasis verbales son el 2 en 1 de los verbos: compras uno, te llevas dos, y además te regalamos un plus de significado.

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