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Oraciones compuestas subordinadas adverbiales

Parte 1. Subordinadas adverbiales propias

Este es el tercer y último tipo de oraciones subordinadas, y quizás el más polémico en su clasificación y forma de análisis.

Imagen ilustrativa de las oraciones subordinadas

Sí, sí, polémico, porque hay múltiples enfoques y denominaciones en gramática, incluso en la gramática tradicional, (que es la que se suele explicar en los institutos y la que abarca este blog). Así, seguiré la clasificación que considero más habitual, porque mi propósito es divulgativo, como bien sabéis.

Podemos dividir las  subordinadas adverbiales en propias e impropias, (para ver las impropias pincha aquí).

Además, podemos clasificar las propias en otros tres tipos:

Subordinadas adverbiales de lugar. Por ejemplo, iremos de vacaciones donde tú quieras.

Subordinadas adverbiales de tiempo o temporales. Por ejemplo, cuando tengo hambre a media tarde, como una manzana.

Subordinadas adverbiales de modo o modales. Por ejemplo, Pedro cocina cómo lo hacía su abuelo.

Las subordinadas propias indican el dónde, el cuándo y el cómo de la acción de la oración principal. También podrían sustituirse por un adverbio de lugar, tiempo o modo, y veríamos que el significado es muy parecido o equivalente. Así, equivalen a un complemento circunstancial.

Ahora os enseñaré dos trucos para encontrarlas.

Truco 1: preguntar al verbo de la oración principal dónde, cuándo o cómo.

Truco 2: Sustituir la oración subordinada por un adverbio.

Lo veis a continuación con ejemplos:

  • Iremos de vacaciones donde tú quieras.

Truco 1: ¿Dónde iremos de vacaciones?

Truco 2: Iremos de vacaciones allí.

Conclusión: es una oración subordinada adverbial de lugar.

  • Cuando tengo hambre a media tarde, como una manzana.

Truco 1: ¿Cuándo como una manzana?

Truco 2: Hoy como una manzana.

Conclusión: es una oración subordinada adverbial de tiempo.

  • Pedro cocina  como lo hacía su abuelo.

Truco 1: ¿Cómo cocina Pedro?

Truco 2: Pedro cocina así.

Conclusión: es una oración subordinada adverbial de modo.

¿Y cómo analizamos estas oraciones? Como un complemento circunstancial.

Espero,mis aprendices, que cada vez estéis un poco más situados en el espacio, el tiempo y el modo del análisis sintáctico.

La tilde diacrítica

En relación con la morfología y la sintaxis.

Seamos sinceros, la tilde diacrítica es un lío. Y si queremos ser totalmente honestos confesaremos que la tilde, en el más amplio sentido del término, también es liosa. Pero hay que intentar colocarla bien, aunque no sea fácil.

La tilde diacrítica marca la diferencia entre palabras que se escriben igual pero tienen significados diferentes, (porque son palabras distintas, a pesar del parecido). Lo explica muy bien y muy claro, como siempre, la Fundéu

Aquí solo quería poneros un par de ejemplos para que veáis la importancia de identificar la categoría gramatical para colocar bien la tilde diacrítica. Y el truco para hacerlo es fijarse en los vecinos de oración y en el significado del texto.

El perro se pregunta dónde poner la tilde

Así, mi, (sin tilde), es determinante posesivo, y siempre va delante de un sustantivo, indicando quién es su dueño.

Mi coche es blanco.

También es una nota musical, (y un sustantivo).

La soprano desafinó en el mi.

Y , (con tilde) es pronombre personal tónico, así que sustituye a un sustantivo, no lo acompaña.

Lo trajo para .

Y para comprobarlo podemos sustituir mi por un nombre propio:

Lo trajo para Pedro.

Todavía más liosa es la tilde diacrítica de interrogativos y exclamativos. Sobre todo en las oraciones interrogativas indirectas. Os confesaré, mis aprendices, que tengo que respirar hondo y pensarlo dos veces antes de poner estos acentos… Por ejemplo, llevan tilde:

No sé cómo pudo ocurrir.

Me imagino quién lo ha hecho.

Preguntó qué había pasado para averiguar el cuándo y el cómo de ese suceso.

En estos caso, la clave es diferenciar los interrogativos y exclamativos de las conjunciones y pronombres relativos,  (que no es sencillo).

Ayer volví al parque donde nos conocimos  (aquí donde es pronombre relativo).

Dijo que ya lo sabía (que es conjunción).

En resumen,  una lengua es como un inmenso juego de construcción o un puzle, en el que todas las piezas se relacionan. Y lo comparo con un juego, porque creo que  hacer encajar “las piezas” de un idioma es un reto difícil y divertido al mismo tiempo. ¡Ánimo, magos de la gramática!

Oraciones compuestas subordinadas y sus tipos

Las oraciones compuestas subordinadas, como indica su nombre, están formadas por una oración principal, (que es la más importante de las dos, es la jefa), y por una oración subordinada, que es la que obedece.

Ejemplo oración subordinada y oración principal

Pero prudencia, mis aprendices, no os guieis por el orden para reconocerlas, porque puede aparecer primero la oración principal, o la oración subordinada.

Hay tres tipos de oraciones compuestas subordinadas:

1.Oraciones sustantivas.

2.Oraciones adjetivas.

3.Oraciones adverbiales.

Y se llaman así por una razón, porque hay que relacionarlas con los sustantivos, los adjetivos y los adverbios. De este modo, las subordinadas sustantivas hacen el mismo trabajo que los sustantivos, las adjetivas que los adjetivos y las adverbiales que los adverbios. 

Así que ya veis, en el mundo de la sintaxis unos elementos son más poderosos que otros, aunque no luchen por el trono de hierro.

Oraciones compuestas coordinadas y sus tipos

¿Y qué pasa si le ponemos un poco de pegamento a una oración y la unimos a otra?  Pues tenemos una oración compuesta coordinada.

Flamencos ejemplo de coordinación

Así, en la coordinación unimos dos oraciones con un nexo, (el pegamento es una metáfora, claro). Ambas oraciones tienen la misma importancia y podrían aparecer solas, pero se unen para hacer un dúo, como los flamencos de la foto, (otra metáfora).

Hay cinco tipos de coordinadas, os pongo ejemplos de nexos.

Cuadro tipos de coordinadas

Para reconocer estas oraciones debéis fijaros en el nexo, esa es la clave. Así que debéis memorizar uno o dos. Existen más nexos, por supuesto, pero los demás los descubrís porque son equivalentes.

También debéis fijaros en el significado. Lo veréis con ejemplos:

  • En las copulativas se suman dos ideas:

Hoy yo como macarrones y tú comes una ensalada.

  • En las adversativas se pone un inconveniente:

Mañana iré al instituto, pero llegaré un poco tarde.

  • Las disyuntivas ofrecen dos opciones:

Hoy estudiaré en casa o iré a la biblioteca.

  • En las distributivas aparece una acción que se desarrolla de manera intermitente, es decir, a ratos sí, a ratos no:

Ya sale el sol, ya cae un chaparrón.

  • Las explicativas muestran una aclaración:

Soy gallega, es decir, nací en Galicia.

Y solo me queda explicaros cómo se analizan:

Ejemplo análisis coordinadas

Así que primero las dividimos en oración 1 y 2, (y 3 y 4 si hubiese más), dejando el nexo en el medio para marcar que son igual de importantes. Después, las analizamos como oraciones simples, cada una por separado.

Parónimos

Los parónimos son palabras parecidas, ni más ni menos.

Así que, como se parecen en su pronunciación y en su escritura, se confunden con frecuencia. Y ese es el lío, porque son palabras diferentes con  significados también diferentes.

Por ejemplo, son parónimos, (y complicadillos), actitud y aptitud, prejuicio y perjuicio, casa y caza, peso y beso.

Es evidente que en la lengua oral muchos sonidos resultan parecidos, y ahora que llevamos la mascarilla todavía más, así que la confusión es muy frecuente.

Foca gorda o sorda

Además, como el seseo es habitual en muchos territorios, la lista de parónimos para los hispanohablantes de estas zonas, (que son la mayoría), es muy larga.  

Y aprovecho para definir seseo, que consiste en pronunciar con el fonema /s/ las consonantes s y z cuando van antes de las vocales e o i. También quiero recordaros que el seseo se considera totalmente correcto en la lengua oral, aunque sí se deba hacer la diferencia entre s y z en la lengua escrita. Por cierto, yo no vivo en zona de seseo, pero su sonoridad me parece preciosa.

Solo me queda daros un truco, mis aprendices, para no confundirse con los parónimos: buscar, buscar y buscar en el diccionario, que es un verdadero universo por explorar, pero solo para aquellos que tienen la humildad y la valentía para hacerlo.

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