Blog

Tipos de «que»

Trucos para identificar los valores de que y qué.

Este es uno de los grandes trucos que un mago debe dominar, sobre todo si quiere hacer la selectividad con éxito.

Para empezar, tengo una mala noticia para vosotros: el QUE es un «cambiaformas» muy revoltoso, así que debéis estar muy atentos para que no os engañe.

Primero, veremos bajo que formas puede aparecerse nuestro misterioso QUE en las noches de luna llena y en los textos.

Pixabay at Pexels

O lo que es lo mismo, cómo analizar morfológicamente QUE

1. Conjunción. Para saber más pincha aquí.

2. Pronombre relativo. Te lo explico en esta entrada.

3. Pronombre o determinante interrogativo. Aprende cómo reconocerlo aquí.

4. Pronombre o determinante exclamativo

5. Adverbio exclamativo

No olvidéis, mis aprendices, que analizar morfológicamente, indicar la categoría gramatical y señalar la unidad es lo mismo.

Ahora voy a daros un ejemplo de cada tipo de QUE.

1. Conjunción: Quiero que me traigas un libro

2. Pronombre relativo: Me gustó la película que vimos ayer

3.Pronombre interrogativo: ¿Qué dijo María ayer?

4. Determinante exclamativo: ¡Qué frío hace aquí!

5. Adverbio exclamativo: ¡Qué guapo estás!

Aclarado esto, debo advertiros que para poder analizar morfológicamente el QUE debemos fijarnos en sus vecinos, es decir, en la oración en la que aparece. Pero esto lo dejo para otra entrada, para ir poco a poco, y no agobiar a nadie.

Segmentar o despedazar un sustantivo

Analizar morfológicamente una palabra es indicar su categoría gramatical, y también indicar qué partes la componen. Por lo que es bastante habitual que os pidan que segmentéis palabras.

Así que hoy, de la mano del gran Tolkien, nos adentraremos en el mundo oscuro y tenebroso de Mordor para buscar un orco sanguinario y dispuesto a despedazar a un pobre e indefenso sustantivo.  ¡Vamos a hacer una masacre!

Ejemplo orco despedazador sustantivo
Elti Meshau at Pexels

Para empezar a trocear, antes debemos saber qué partes puede tener un sustantivo.

Lexema o raíz: es el núcleo de la palabra, la parte más importante. Lo encontramos en toda la familia léxica.

Morfemas: hay dos tipos

1.Morfemas flexivos, que indican el género y el número.

2.Morfemas derivativos, con los que formamos palabras nuevas. Pueden ser:

                2.1. Prefijos: van antes del lexema

                2.2. Sufijos: van después del lexema

Ya sabemos las partes, ahora tenemos que encontrarlas. Lo veréis con un ejemplo.

La palabra inmoralidades.

In-moral-idad-es

Vamos a ver, paso a paso, cómo se hace :

Primero pensamos lo que significa, (algo que se opone a la moral), para ver de qué palabra viene, porque hay que buscar el origen en una palabra parecida y con relación de significado. Viene de la palabra moral, ¿verdad?

A continuación, buscamos otras palabras de su misma familia: amoral, inmoral, desmoralizar… Y vemos que el trozo que siempre se mantiene es «moral». Así que ese será el lexema.

Luego vemos qué queda a un lado y a otro del lexema.

In: es un morfema derivativo prefijo, (lo encontramos en otras palabras y en todas aporta el significado de contrario a, por ejemplo, incomprensión).

Idad: es un morfema derivativo sufijo. Al añadir «idad» a la palabra moral se forma una palabra nueva, diferente. También podemos encontrarlo en otras palabras como jugosidad, por ejemplo, y en todos los casos sirve para formar sustantivos con la idea de cualidad.

Es: es un morfema flexivo de número plural. Lo comprobamos porque si lo suprimimos la palabra pasa a singular. Así que ya hemos despedazado a nuestra víctima, y sin salpicar sangre, ¿o tal vez sí…?

NEOSiAM 2020 at Pexels

Y si ahora queréis seguir con un verbo, pinchad aquí.

Morfología o sintaxis, esa es la cuestión

Todos conocemos el principio del famosísimo monólogo de Hamlet «ser o no ser…» y todos hemos estado igual de confusos que el pobre príncipe de Dinamarca cuando nos piden que analicemos morfológica o sintácticamente.

También es cierto que llevas haciendo estos análisis desde primaria, (¡confiésalo!),  pero tal vez no te has parado a pensar qué estabas haciendo, y sólo lo repetías mecánicamente.

David Garrison at Pexels

¡Error! En gramática no puedes repetir nada mecánicamente, tienes que reflexionar.

Bien, pues con una comparación un poco loca voy a explicártelo definitivamente, mi aprendiz de mago, para que te quede bien clarito.

Imagina que estoy hablando contigo y me dices que tienes una mascota. Y cuando te pregunto qué mascota es tú me respondes que es un gato. Fíjate, te estoy pidiendo el análisis morfológico de tu mascota. Así, cuando te pida que analices morfológicamente una palabra, debes decirme qué es, si es un sustantivo, un adjetivo, un verbo, etc.

Seguimos hablando y te sigo preguntando, » ¿y qué hace tu gato?», y me contestarás, por ejemplo, que caza ratones, o juega con una pelotita, o araña la mesa del salón. Y seguimos también con la comparación, te estoy pidiendo el análisis sintáctico del gato. De este modo, cuando te pido el análisis sintáctico de una palabra o de un grupo de palabras, deberás decirme qué función realiza en la oración: si es el sujeto, el complemento directo, el complemento circunstancial, el núcleo del predicado… porque las palabras ni cazan ni arañan como los gatos.

Pixabay at Pexels

Resumiendo, y para entendernos:

→El análisis morfológico se centra en qué es la palabra, (que es lo mismo que la categoría gramatical), si es sustantivo, adjetivo, preposición, etc.

→El análisis sintáctico se ocupa de qué hacen las palabras, su función, su trabajo, si es complemento indirecto, modificador, sujeto…

→Así que no te líes, recuerda el gato: si te pido morfología, te pregunto qué es, (es un gato), si te pido sintaxis, te pregunto qué hace, (caza ratones).

→Por último, esta es una explicación didáctica, un truco para ayudarte, pero ni se te ocurra poner esto en un examen cuando te pidan la definición.

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar