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Que pronombre relativo. Función.

QUE pronombre relativo aparece en las oraciones subordinadas adjetivas, como ya sabéis, y si queréis recordar mi truco para encontrarlo, echadle un vistazo a esta entrada.

Ahora quiero explicaros como  saber su función.

Los pronombre sustituyen a los nombres, eso no es nada nuevo, ¿verdad? Pues para descubrir la función sintáctica de QUE en la oración subordinada adjetiva debemos sustituirlo por el sustantivo al que se refiere, es decir, por su antecedente. Porque así es más fácil ver que función realiza.

Oración compuesta adjetiva

En nuestro ejemplo pondremos LA CHICA en lugar de QUE.

A continuación, analizaremos la oración subordinada adjetiva con la sustitución hecha, sin tener en cuenta la oración principal, como si fuese una oración simple. 

Oración adjetiva con sustitución

Y ya tenemos la función del QUE pronombre relativo: es la misma que hace LA CHICA tras la sustitución, es el sujeto de ganó.

Resumiendo, no hacemos más que darle patadas al pobre pronombre relativo QUE, para así quitarlo de en medio y poder sustituirlo:

Sustitución que relativo

Primero, para saber si una oración es subordinada adjetiva le damos una patada a  QUE y lo sustituimos por el cual, la cual, los cuales o las cuales, a ver si queda bien.

Después, para descubrir la función de QUE dentro de la oración subordinada adjetiva, volvemos a darle otra patada, lo sustituimos por su antecedente y analizamos la oración resultante.

Y una advertencia final, mis aprendices, no confundáis la función del antecedente en la oración principal, y la función del QUE en la oración subordinada. Sería lo mismo que ir al dentista y enseñarle los pies como si fuera un podólogo, son trabajos distintos. Aunque en la oración puedan coincidir, por casualidad, sus funciones.

Busca al jefe, el verbo

Al analizar sintácticamente debemos señalar la función, (o trabajo), que hace cada elemento de la oración.   

Y el jefe de la oración es el verbo, así que para analizar sintácticamente lo primero que harás es buscar el verbo y  mirarlo fijamente, con los ojos bien abiertos.

mark broadhurst at Pexels

Así, si solo hay un verbo, la oración es simple, y si hay más de uno… ¡Agárrate!, tienes delante una oración compuesta.  

Y, cuidado, si no hay verbo, no te pongas a buscar complementos directos, o complementos circunstanciales, ¡no caigas en la trampa! Si no hay verbo, no hay oración, y solo puedes señalar el tipo de sintagma.

Bien, seguimos: una vez localizado el verbo hay que ver cómo es,  porque ni todos los jefes son iguales, ni todos los verbos son iguales.  Vamos a clasificarlos:

Verbos copulativos: ser, estar y parecer.

Verbos predicativos: todos los verbos menos ser, estar y parecer.

Verbos predicativos intransitivos: no pueden llevar CD. Por ejemplo, nadar, ir, sonreír.

Verbos predicativos transitivos: pueden llevar CD. Por ejemplo, ver, comer, regalar.

Los verbos predicativos transitivos pueden estar en voz activa, (yo comeré una ensalada), o en voz pasiva, (la ensalada será comida por mí).

Resumiendo, el primer paso para analizar sintácticamente una oración es buscar el verbo y fijarse bien en él.

Perífrasis verbales: ofertón de verbos

No os dejéis asustar por el nombre, es más fácil de lo que parece: una perífrasis verbal es un compuesto de dos verbos que funcionan como uno solo.

¿Y qué pinta tiene una perífrasis?

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Pues el primer verbo está en forma personal, es decir, en 1ª, 2ª o 3ª persona de cualquier tiempo. Y el segundo verbo está en infinitivo, gerundio o participio. En el medio puede haber un enlace, (o no…)

Os pongo unos ejemplos:

Mañana voy a repasar el examen toda la tarde. Me pondré a estudiar a las 4, y luego seguiré trabajando hasta la hora de cenar.

Además, debéis fijaros en que el primer verbo, (que es el auxiliar), pierde parte de su significado. Lo veréis mejor con otro ejemplo:

Tengo una bicicleta nueva: aquí tener es sinónimo de poseer, que es su significado habitual.

Tengo que ir al dentista: aquí tener es el auxiliar de la perífrasis, y su significado no tiene nada que ver con poseer, sino que los dos verbos juntos expresan la obligación de ir.

Así, veis que al unir los dos verbos aparece, (mágicamente), un significado nuevo de obligación.

En resumen y como truco para acordaros, las perífrasis verbales son el 2 en 1 de los verbos: compras uno, te llevas dos, y además te regalamos un plus de significado.

Homonimia

Las relaciones entre humanos son complicadas, ya lo sabéis: a veces discutimos, no nos entendemos… Pues las relaciones entre los significados de las palabras tampoco son fáciles, y debemos tener las ideas claras para evitar los malentendidos y los disgustos.

Ya hemos visto la polisemia, la sinonimia y la antonimia. Hoy veremos la homonimia, que es un poco liosa.

Son homónimas dos palabras diferentes, con distinto significado y  origen, pero que se pronuncian o se escriben igual. Por ejemplo, monitor.

Ejemplo monitor

Podemos tener un monitor en el gimnasio, (que nos hace sudar y nos manda cientos de sentadillas). Esta palabra viene del latín “monitor-oris”.

Podemos tener un monitor en casa, que forma parte de nuestro equipo informático, y esta palabra viene del inglés “monitor”.

Ya lo veis, en realidad son dos palabras distintas, con significados y origen diferentes, por eso en el diccionario aparecen en dos entradas.

Y tengo que deciros algo más, hay dos tipos de homónimos, pero eso os lo explicaré otro día.

Oración subordinada sustantiva

Ya sé que para muchos de vosotros la sintaxis es como una enfermedad dolorosa y larga. Pero no debería ser así, mis aprendices.

Si le dedicáis un poquito de atención, si intentáis entenderla de verdad, si le ponéis un poco de cariño no debería ser tan desagradable.

Pero bueno, intentaré ir al grano, (o a la hierba del jardín, como veréis).

Empezamos con la siguiente oración simple:

Ejemplo oración simple

Vemos que hay un sintagma nominal, (cuyo núcleo es un sustantivo), haciendo la función de CD, es decir, el sintagma nominal hace el trabajo de CD.

Ahora vamos con una oración compuesta:

Oración compuesta

Vemos que también hay un CD, pero aquí el trabajo de CD lo realiza una oración subordinada sustantiva.

El trabajo es el mismo, ser CD, pero lo puede hacer un sintagma nominal o una oración subordinada sustantiva.

Voy con las comparaciones que tanto me gustan: si tengo que realizar el trabajo de cortar la hierba, puedo hacerlo con una hoz o con un cortacesped, son dos formas de hacer la misma tarea.

Pues bien, como ya habréis imaginado, el sintagma nominal es la hoz y la oración subordinada sustantiva es el cortacesped.

Por esta razón, el truco para reconocer una oración subordinada sustantiva es sustituirla por un sintagma nominal, o un pronombre, y ver que las oraciones resultantes son equivalentes.

Pedro quiere que yo compre unas manzanas.

Pedro quiere una cosa.

Pedro quiere eso.

Es decir, probamos a cambiar el cortacesped por la hoz, vemos que conseguimos cortar la hierba, y nos quedamos supersatisfechos con el trabajo bien hecho.

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Y si todavía tenéis energía para seguir segando, perdón, analizando oraciones, leed esta entrada sobre el análisis de la subordinada sustantiva de CD.

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