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Interfijos y cojines

¡Volvemos a despedazar palabras!

Cuando separamos en trocitos un pobre sustantivo, descubrimos que tiene un lexema, y puede tener prefijos, sufijos o morfemas flexivos de género y número.

Pues bien, mis aprendices, también puede tener un interfijo, que es un pequeño elemento de enlace, (como un relleno), entre el lexema y el sufijo.

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Así, para que el lexema y el sufijo estén más cómodos, ponemos un cojín en el medio. Por ejemplo, en carnicero, el interfijo es -ic-.

Otros ejemplos de interfijos son:

Polv-ar-eda

Pan-ad-ero

Pedr-eg-al

Y como siempre, debemos razonar y comprobar lo que hacemos: pensamos en otras palabras con esos mismos lexemas y sufijos y vemos que el interfijo no aparece en ellas, y que es, efectivamente un cojín para poner en el medio.

Antonimia

Todos sabéis que los ántonimos son contrarios: frío-caliente, amor-odio… Pero lo que tal vez no tengáis tan claro es que hay tres tipos.

Antónimos graduales: como su nombre indica, admiten puntos intermedios. Por ejemplo, frío y calientes, porque existe el grado templado.

Antónimos complementarios: la existencia de uno, implica que el contrario no puede existir. Por ejemplo, vivo y muerto.

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Porque los no muertos, como los vampiros o los zombies, sólo existen en la literatura y en la pantalla, así que no los tendremos en cuenta.

Antónimos recíprocos: la existencia de uno, implica la existencia del otro. Por ejemplo, para que alguien sea padre, debe tener un hijo. Comprar y vender también son antónimos recíprocos.

Que pronombre relativo, ¿qué hace?, ¿cómo lo encuentro?

Que pronombre relativo aparece en las oraciones subordinadas adjetivas.

Y el truco para encontrarlo es darle una patada al QUE para que desaparezca, poner en su sitio EL CUAL, LA CUAL, LOS CUALES o LAS CUALES, y comprobar que la oración resultante sea equivalente.

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Por ejemplo:

Ya tengo los libros que leeré este trimestre.

Ya tengo los libros los cuales leeré este trimestre.

Si os fijáis, QUE Y LOS CUALES están sustituyendo a un elemento anterior que llamaremos antecedente, en nuestro ejemplo es LOS LIBROS .

Encontrar un QUE pronombre relativo no es difícil, mis aprendices, pero descubrir qué función desempeña puede ser un poco más lioso. Porque puede ser sujeto, CD, complemento de régimen, (o suplemento), complemento circunstancial… Pero no os asustéis demasiado, casi siempre es sujeto o CD, aunque eso lo veremos en otro  post.

Que conjunción, ¿cómo lo encuentro?, ¿y su función?

Para reconocer un QUE CONJUNCIÓN debéis fijaros en la oración en la que está. Aparece al principio de una oración subordinada sustantiva o adverbial. Ya sabéis que pongo comparaciones un poco locas, así que ahí va una: QUE CONJUNCIÓN sería la puerta de entrada a la oración subordinada sustantiva o adverbial.

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Lo veréis más claro con ejemplos:

→Habitualmente, está en una oración subordinada sustantiva, (esto es muy, muy  frecuente). Por ejemplo:

•María quiere que le traigas sus cosas mañana.

•A Pedro le encanta que sus amigos le regalen libros.

•No contaba con que llegases antes del miércoles.

•Nos dijeron que el concierto era a las 10.

→A veces, QUE CONJUNCIÓN aparece en una oración subordinada adverbial. Este caso es más raro. Por ejemplo:

•Corrimos tanto, que llegamos antes de tiempo.

•Vendrá seguro, que lo prometió.

→Y QUE CONJUNCIÓN también puede aparecer en las estructuras comparativas

•Es más alto que su primo.

•El tren es menos rápido que el autobús.

Y dejé para el final, mi aprendiz de mago, la parte más fácil, indicar la función del QUE CONJUNCIÓN: es NEXO.

Semántica: polisemia y sinonimia

Ya sabemos qué es la morfología y la sintaxis, pero lo repasaremos, y añadiremos otra idea:

En morfología le preguntamos a la palabra ¿qué eres?

En sintaxis ¿qué haces?

Y ahora en semántica le vamos a preguntar ¿qué dices?

Así que hoy nos vamos a lanzar de cabeza a estudiar las relaciones semánticas, es decir, cómo relacionar las palabras por medio de su significado.  

Está claro que algunas palabras tienen varios significados, son palabras polisémicas. Por ejemplo, carta:

•Los magos hacemos unos juegos de cartas increíbles.

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•¿Puede traerme la carta de postres?

•Ya nadie envía cartas a sus amigos.

También, veréis que conocéis varias palabras para el mismo significado, son sinónimos. Por ejemplo, es lo mismo cabello y pelo:

•Pedro tiene el cabello rubio porque se tiñe, aunque su pelo, en realidad, es moreno.

En resumen, podemos definir polisemia como una palabra, (o significante), con varios significados.

Y sinonimia como dos palabras diferentes con el mismo significado.

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