Porque los no muertos, como los vampiros o los zombies, sólo existen en la literatura y en la pantalla, así que no los tendremos en cuenta.
Antónimos recíprocos: la existencia de uno, implica la existencia del otro. Por ejemplo, para que alguien sea padre, debe tener un hijo. Comprar y vender también son antónimos recíprocos.
Estos conceptos no están de moda, ya no se llevan. Como si estuviésemos hablando del largo de una falda, del ancho de un pantalón, o de unas hombreras. Si pudiésemos sacar estas prendas del armario lingüístico y tirarlas a la basura… Lo haríamos, las tiraríamos al contenedor sin dudar.
La mujer y el hombre moderno quieren aprovechar el tiempo, así que hacen varias cosas a la vez: ven la tele y contestan wasaps , leen una novela al mismo tiempo que ven una serie, hablan con amigos mientras echan un vistazo a un vídeo en youtube…
La multitarea es un engaño. Sí, podemos hacer varias cosas a la vez, también podemos pasar varios días sin comer o sin dormir pero no es sano, ni agradable, ni provechoso, ni tiene sentido.
Además, la hiperactividad, el déficit de atención, la ansiedad y el estrés aumentan día a día en nuestra sociedad. Son problemas muy complejos que no se deben a una única causa y que deben ser analizados por especialistas, pero ¿no veis a dónde quiero llegar?, ¿no habrá alguna relación entre estas patologías y el ritmo de vida que nos empeñamos en llevar?, ¿no deberíamos meter el freno y pararnos a pensar en lo que hacemos?
Con las prisas y el estrés no estamos aprovechando el tiempo, no os engañéis, sino todo lo contrario, lo estamos perdiendo miserablemente.
Les estamos dejando a los hombres grises que nos roben nuestro valioso tiempo, y no tenemos a Momo para impedirlo, así que tendremos que hacerlo nosotros mismos. Con calma, serenidad, reflexión, paciencia y concentración.
¿Las películas de superhéroes salvando el mundo y con unos efectos especiales que te dejan pasmado en la butaca? Me encantan, igual que a vosotros, imagino. Son geniales y me gusta verlas.
Ahora viene lo que ya no me gusta tanto: la idea de estar esperando pasivamente al elegido, (que normalmente es un hombre) para que arregle todo, pues no sé, a estas alturas de mi vida ya no me hace tanta gracia. Y que la solución se consiga mediante guantazos y bombas… puff… tampoco sé si me hace todavía menos gracia o ya me da la risa.
Por eso hoy os voy a hablar de una película de ciencia ficción diferente, “La llegada”, un peliculón. El planteamiento de la historia es la aparición de alienígenas en la tierra, la confusión que se crea, y cómo el ejército recurre a una experta en lingüística, la Dra. Louise Banks interpretada por Amy Adams, para que intente comunicarse con ellos y averiguar que intenciones traen.
Lo que me encanta de la película es que la esperanza esté en una lingüista, que es la única que puede salvar el mundo, (no os diré si lo consigue o no, para no destriparle el final a nadie). Y las armas que utilizará la Dra. Banks son el conocimiento y la investigación.
También me gusta porque me hizo pensar en la importancia de la comunicación, el lenguaje, el pensamiento y la construcción de la realidad. Temas que le encantan a cualquier filólogo.
Además, me hizo mucha ilusión que al principio de la película la Dra. Banks estuviese explicando a sus alumnos que el portugués tiene su origen en el galego-portugués, en el Reino de Galicia en la Edad Media, y sigue diciendo que en él la lengua se consideraba una expresión artística. Y yo soy muy fan de la lírica galego-portuguesa medieval, así que estaba todavía más encanta con la referencia
Y una ráfaga de humor absurdo que chispeó en mi mente después de la película: los alienígenas son seres heptápodos, es decir, tienen siete patas. Así que creo que si hubieran aterrizado en Lugo, habrían acabado “á feira”
Por todas esas razones, hay una entrada sobre “La llegada” en un blog de gramática de una filóloga que vive en Lugo.
Y el truco para encontrarlo es darle una patada al QUE para que desaparezca, poner en su sitio EL CUAL, LA CUAL, LOS CUALES o LAS CUALES, y comprobar que la oración resultante sea equivalente.
Ya tengo los libros los cuales leeré este trimestre.
Si os fijáis, QUE Y LOS CUALES están sustituyendo a un elemento anterior que llamaremos antecedente, en nuestro ejemplo es LOS LIBROS .
Encontrar un QUE pronombre relativo no es difícil, mis aprendices, pero descubrir qué función desempeña puede ser un poco más lioso. Porque puede ser sujeto, CD, complemento de régimen, (o suplemento), complemento circunstancial… Pero no os asustéis demasiado, casi siempre es sujeto o CD, aunque eso lo veremos en otro post.
Para reconocer un QUE CONJUNCIÓN debéis fijaros en la oración en la que está. Aparece al principio de una oración subordinada sustantiva o adverbial. Ya sabéis que pongo comparaciones un poco locas, así que ahí va una: QUE CONJUNCIÓN sería la puerta de entrada a la oración subordinada sustantiva o adverbial.
•A Pedro le encanta que sus amigos le regalen libros.
•No contaba con que llegases antes del miércoles.
•Nos dijeron que el concierto era a las 10.
→A veces, QUE CONJUNCIÓN aparece en una oración subordinada adverbial. Este caso es más raro. Por ejemplo:
•Corrimos tanto, que llegamos antes de tiempo.
•Vendrá seguro, que lo prometió.
→Y QUE CONJUNCIÓN también puede aparecer en las estructuras comparativas
•Es más alto que su primo.
•El tren es menos rápido que el autobús.
Y dejé para el final, mi aprendiz de mago, la parte más fácil, indicar la función del QUE CONJUNCIÓN: es NEXO.
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