Verbo en voz pasiva

Podemos decir muchísimas cosas del verbo. Diremos que tiene número, y persona, por supuesto. Y también diremos que tiene tiempo, modo, aspecto y voz. Efectivamente, el verbo tiene voz, aunque no cante ni se presente a Operación Triunfo.

Voz del verbo
Andrea Piacquadio at Pexels

¿Y cuáles son las voces del verbo?, la activa y la pasiva. En esta entrada veremos la voz pasiva.

Empezaremos con su significado, la voz pasiva indica que el sujeto no realiza la acción, no hace nada.

Seguiremos viendo que la voz pasiva se forma con el verbo ser, (en cualquier tiempo y persona), y con el participio del verbo que queramos poner en pasiva.

Por ejemplo, el presente de indicativo pasivo del verbo examinar se forma con el presente del verbo ser y el participio del verbo examinar:

Yo soy examinado

Tú eres examinado

Él es examinado

Nosotros somos examinados

Vosotros sois examinados

Ellos son examinados

Cuidado, no os liéis, este es el presente de indicativo pasivo del verbo EXAMINAR, y el verbo SER está funcionando como auxiliar.

Como truco final, voy a poneros un reto, y complicaros un poco el asunto. Vamos a pasar un verbo de la voz activa a la voz pasiva.

¿Cómo es el futuro simple de indicativo en voz activa del verbo examinar? ¿En 2ª persona de singular, por ejemplo?

Tú examinarás.

¿Y en voz pasiva?

Tú serás examinado.

En resumen, la voz pasiva se forma con el verbo SER y con el PARTICIPIO, e implica que el sujeto no realiza la acción.

Que pronombre relativo. Función.

QUE pronombre relativo aparece en las oraciones subordinadas adjetivas, como ya sabéis, y si queréis recordar mi truco para encontrarlo, echadle un vistazo a esta entrada.

Ahora quiero explicaros como  saber su función.

Los pronombre sustituyen a los nombres, eso no es nada nuevo, ¿verdad? Pues para descubrir la función sintáctica de QUE en la oración subordinada adjetiva debemos sustituirlo por el sustantivo al que se refiere, es decir, por su antecedente. Porque así es más fácil ver que función realiza.

Oración compuesta adjetiva

En nuestro ejemplo pondremos LA CHICA en lugar de QUE.

A continuación, analizaremos la oración subordinada adjetiva con la sustitución hecha, sin tener en cuenta la oración principal, como si fuese una oración simple. 

Oración adjetiva con sustitución

Y ya tenemos la función del QUE pronombre relativo: es la misma que hace LA CHICA tras la sustitución, es el sujeto de ganó.

Resumiendo, no hacemos más que darle patadas al pobre pronombre relativo QUE, para así quitarlo de en medio y poder sustituirlo:

Sustitución que relativo

Primero, para saber si una oración es subordinada adjetiva le damos una patada a  QUE y lo sustituimos por el cual, la cual, los cuales o las cuales, a ver si queda bien.

Después, para descubrir la función de QUE dentro de la oración subordinada adjetiva, volvemos a darle otra patada, lo sustituimos por su antecedente y analizamos la oración resultante.

Y una advertencia final, mis aprendices, no confundáis la función del antecedente en la oración principal, y la función del QUE en la oración subordinada. Sería lo mismo que ir al dentista y enseñarle los pies como si fuera un podólogo, son trabajos distintos. Aunque en la oración puedan coincidir, por casualidad, sus funciones.

Busca al jefe, el verbo

Al analizar sintácticamente debemos señalar la función, (o trabajo), que hace cada elemento de la oración.   

Y el jefe de la oración es el verbo, así que para analizar sintácticamente lo primero que harás es buscar el verbo y  mirarlo fijamente, con los ojos bien abiertos.

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Así, si solo hay un verbo, la oración es simple, y si hay más de uno… ¡Agárrate!, tienes delante una oración compuesta.  

Y, cuidado, si no hay verbo, no te pongas a buscar complementos directos, o complementos circunstanciales, ¡no caigas en la trampa! Si no hay verbo, no hay oración, y solo puedes señalar el tipo de sintagma.

Bien, seguimos: una vez localizado el verbo hay que ver cómo es,  porque ni todos los jefes son iguales, ni todos los verbos son iguales.  Vamos a clasificarlos:

Verbos copulativos: ser, estar y parecer.

Verbos predicativos: todos los verbos menos ser, estar y parecer.

Verbos predicativos intransitivos: no pueden llevar CD. Por ejemplo, nadar, ir, sonreír.

Verbos predicativos transitivos: pueden llevar CD. Por ejemplo, ver, comer, regalar.

Los verbos predicativos transitivos pueden estar en voz activa, (yo comeré una ensalada), o en voz pasiva, (la ensalada será comida por mí).

Resumiendo, el primer paso para analizar sintácticamente una oración es buscar el verbo y fijarse bien en él.

¿Solo palabras?

Algunos nutricionistas dicen que somos lo que comemos. Podemos estar de acuerdo con la expresión, o verla excesiva, pero está claro que hay una relación entre la forma de comer y la salud. Es evidente que si todos los días nos ponemos morados a hamburguesas y pizzas, nuestra salud se resentirá.

Y os preguntaréis qué hago hablando de comida en este blog. Pues nada, porque de lo que quiero hablar es de palabras, (esto es un blog de gramática, no de cocina).

Ravi Kant at Pexels

Tal vez podríamos decir que somos nuestras palabras. O tal vez sea un poco exagerado… Pero está claro que nos comunicamos con ellas: hablamos con los demás seres humanos, hablamos con nuestras mascotas, incluso hablamos solos.

Si os fijáis, hay muchísimos refranes y frases hechas sobre ellas: “A buen entendedor, pocas palabras bastan”, “te doy mi palabra de honor”, “a palabras necias, oídos sordos”, “palabras mágicas”… Muestra de que tradicionalmente se le da mucha importancia a la palabra.

Con las palabras acariciamos, con ellas amamos, damos cariño y consolamos. Sobre todo ahora que no debemos tocarnos. Nuestras palabras llegan a aquellos que queremos y que están lejos, porque trascienden el espacio y el tiempo.

Cuidemos nuestras palabras para que expresen lo que realmente sentimos y para que sean una forma de entendernos mejor a nosotros mismos y al mundo.  

¿Son solo palabras? No lo creo.

Perífrasis verbales: ofertón de verbos

No os dejéis asustar por el nombre, es más fácil de lo que parece: una perífrasis verbal es un compuesto de dos verbos que funcionan como uno solo.

¿Y qué pinta tiene una perífrasis?

Pixabay at Pexels

Pues el primer verbo está en forma personal, es decir, en 1ª, 2ª o 3ª persona de cualquier tiempo. Y el segundo verbo está en infinitivo, gerundio o participio. En el medio puede haber un enlace, (o no…)

Os pongo unos ejemplos:

Mañana voy a repasar el examen toda la tarde. Me pondré a estudiar a las 4, y luego seguiré trabajando hasta la hora de cenar.

Además, debéis fijaros en que el primer verbo, (que es el auxiliar), pierde parte de su significado. Lo veréis mejor con otro ejemplo:

Tengo una bicicleta nueva: aquí tener es sinónimo de poseer, que es su significado habitual.

Tengo que ir al dentista: aquí tener es el auxiliar de la perífrasis, y su significado no tiene nada que ver con poseer, sino que los dos verbos juntos expresan la obligación de ir.

Así, veis que al unir los dos verbos aparece, (mágicamente), un significado nuevo de obligación.

En resumen y como truco para acordaros, las perífrasis verbales son el 2 en 1 de los verbos: compras uno, te llevas dos, y además te regalamos un plus de significado.

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