Funciones del lenguaje

Cuando vamos a una tienda a comprar un electrodoméstico normalmente tenemos claro para qué lo queremos, es decir, qué podremos hacer con ese aparato. Así, por ejemplo, si quiero una impresora, puedo buscarla multifunción y utilizarla para imprimir, escanear y fotocopiar.

Imagen de impresora

De igual manera, el lenguaje verbal también es multifunción, es decir, lo utilizamos para varias cosas. Os explico cuáles son y pongo ejemplos:

1.Función expresiva: utilizamos el lenguaje para expresar los sentimientos del emisor. Por ejemplo, me encuentro a un amigo y le digo: “Hoy estoy agotada”.

2.Función apelativa: en esta se busca que el receptor del mensaje haga algo. Por ejemplo, en una comida le digo a la persona de al lado: “Me echas un poco de agua, por favor”.

3.Función representativa: el lenguaje da información sobre la situación. Por ejemplo, si alguien me para por la calle y me pregunta qué hora es, veríamos función representativa en mi respuesta: “Son las 6”.

4.Función fática: en esta función el lenguaje se utiliza para comprobar que el canal está bien, que la comunicación se está llevando a cabo. Es muy habitual en las conversaciones al teléfono, o en videollamadas: “sí, sí, ¿me oyes?”

5.Función metalingüística: el lenguaje se emplea para explicar algo del propio lenguaje, que es el código empleado. Esta función predomina en gramáticas, en clase, en los exámenes de lengua… por ejemplo: “comer es un verbo regular”.

6.Función poética: A veces, se utiliza el lenguaje para llamar la atención, es decir, con las palabras buscamos destacar la forma del mensaje. Esto es muy habitual en la literatura y en la publicidad. Por ejemplo, en este precioso poema de Luis Cernuda “Me pesaba la vida como un remordimiento; quise arrojarla de mí”, o en el eslogan de una campaña de la Xunta para promocionar el pescado y el marisco gallego: “Galicia sabe amar”, (que es un calambur, por cierto).

Y no sé si os habéis fijado, pero podemos relacionar las funciones del lenguaje con los elementos que intervienen en la comunicación.

Esquema elementos comunicación y funciones

En resumen, utilizamos el lenguaje con distintas finalidades, por eso decimos que tiene varias funciones, (como las impresoras).

Oración pasiva refleja

Cómo reconocerla y emplearla

Tiene un nombre extraño, pero es una construcción que se usa mucho, sobre todo en la lengua escrita, que es donde debemos ser un poquito más cuidadosos. Por esa razón, si queremos ser elegantes, la pasiva refleja será nuestro “complemento” ideal.

Chica con bolso pasiva refleja

Para empezar, os voy a dar dos ejemplos extraídos de un artículo de opinión:  

Si esos valores no se practican en casa...
No se destinan los recursos para que...

Así, en los ejemplos anteriores podéis ver que la pasiva refleja siempre está formada por un verbo transitivo acompañado del pronombre se y por un sujeto paciente, es  decir, un sujeto que no realiza la acción, (porque es una oración pasiva, no lo olvidéis, aunque el verbo no esté en voz pasiva).

A veces, en estas estructuras resulta complicadillo reconocer el sujeto, pero no os preocupéis, tenemos una prueba infalible para encontrarlo.

Si os fijáis, en la pasiva refleja los sujetos suelen ser cosas, (en los ejemplos anteriores los valores y los recursos), o personas indeterminadas, por ejemplo, se necesitan actores para esta película.  

¿Necesitas más ejemplos? Pincha aquí.

En fin, es una expresión que queda maravillosamente elegante en los textos expositivos o argumentativos puesto que es perfecta para expresar nuestras ideas y opiniones.

Cambio semántico

O cómo evolucionan los significados

Siempre me ha gustado imaginar los idiomas como seres vivos que crecen y cambian.

Quizá sea porque tiendo a personificar todo lo que me rodea, y como profesora de lengua estoy siempre dándole vueltas a las palabras, que son mis compañeras de trabajo, mi herramienta y mi pasión.

En fin, aquí quiero explicaros que los significados cambian con el paso del tiempo, lentamente.

Así, la relación entre significante y significado es fija y estable si la observamos en un determinado momento, (sería un caos que una palabra hoy significase una cosa y mañana otra). Pero, si analizamos estos significados a lo largo del tiempo, vemos que evolucionan. Este es el cambio semántico.

Hay muchos ejemplos, y suelen ser muy curiosos:

Azafata, en su origen, era una sirvienta de la reina que se ocupaba de su ropa y sus joyas.  Actualmente, en cambio, todos sabemos que los azafatos y las azafatas son las personas encargadas de atender a los pasajeros en un transporte y de ayudar a los asistentes a eventos o espectáculos.

Otro caso divertido es el significado de discoteca, que ha evolucionado desde colección de discos o mueble donde guardarlos, a lugar público donde se sirven bebidas y se baila al ritmo de la música.

Estos cambios semánticos pueden ser de muchos tipos y por muchas causas. Por ejemplo, en el ojo de la aguja, ojo ha adquirido un significado metafórico, y en ratón, esta palabra ha ampliado su significación para emplearse en el campo de la informática.

En resumen, el significado de las palabras cambia lentamente y se adapta a las transformaciones del mundo y sus hablantes. Es todo un universo por descubrir.

Análisis oración subordinada sustantiva de sujeto

Para analizar esta subordinada debemos seguir los tres pasos habituales que ya hemos visto: localizar, identificar como sustantiva, y analizar para descubrir qué función está haciendo. En este caso es el sujeto, es decir, la oración subordinada  es el sujeto de la oración principal.

Esto es un poco difícil de asimilar, lo sé, es igual que ver a Hugh Jackman en Los miserables y en X-men, el cambio nos deja sorprendidos, pero es la misma persona.

Hugh Jackman en x men y en Los miserables

Ahora, me dejo de metáforas y os pongo dos oraciones como ejemplo. La primera es simple, su sujeto es un sintagma nominal, y la segunda es compuesta, y su sujeto es una oración subordinada sustantiva.

Este vídeo tiene su gracia y analizar oraciones tiene su gracia.

Así, al sustituir la oración subordinada, (analizar oraciones), por un sintagma nominal, (ese vídeo), comprobamos que es una oración subordinada sustantiva.

Y después vemos que ese sintagma nominal pasa la prueba del sujeto: si lo cambiamos de número, el verbo tiene que cambiar con él para que tenga sentido, (no podemos decir esos vídeos tiene su gracia).

Fijaos también en que las dos oraciones se analizan igual, empezamos dividiendo en sujeto y predicado.

En resumen, no os dejéis engañar por la barba o las patillas, en la primera oración ese vídeo es el sujeto de tiene y en la segunda analizar oraciones también hace la función de sujeto de tiene, aunque se vea un poco raro.

Significado denotativo y connotativo

Cuando escuchamos una palabra, aparece en nuestra mente un concepto, es decir, la asociamos rápidamente a una idea, ese es su significado.

Pero esto no podría ser tan sencillo, así que vamos a ver que hay dos tipos de significado: el denotativo y el connotativo.

Chico pensando que hay dos tipos de significado.

Significado denotativo: es el significado objetivo, común para todos los hablantes. En este significado no se aporta ninguna valoración personal. También podemos llamarlo significado propio, y es el que encontramos en el diccionario.

Significado connotativo: es el significado subjetivo y personal que se añade a una palabra. Es expresivo y depende del contexto.

En un primer momento, puede parecer raro, pero el significado connotativo se usa muchísimo en la vida diaria, en la publicidad y, por supuesto, también en la literatura. Os pondré un par de ejemplos.

Así, para un marinero el mar significa trabajo y esfuerzo, puesto que es donde pasa su jornada laboral. En cambio, para un amante del surf el mar implica diversión, pasión y disfrutar sobre las olas. El significado connotativo de mar, por lo tanto, es diferente para cada uno de ellos.

Y otro ejemplo más, ahora del habla coloquial, el significado denotativo de cabra que aparece en el diccionario de la RAE es: «Mamífero rumiante doméstico, como de un metro de altura, muy ágil para saltar y subir por lugares escarpados, con pelo corto, áspero y a menudo rojizo, cuernos vueltos hacia atrás, un mechón de pelos largos colgante de la mandíbula inferior y cola muy corta».

Y habitualmente imaginamos las cabras saltando por ahí, así que las asociamos a la locura, a las travesuras y a las acciones inesperadas. Este es su significado connotativo.

Cabra saltando

Así que si alguien me dice que estoy como una cabra, tengo claro que me está llamando loca, ¿verdad?, y no mamífero rumiante doméstico.  

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