Sustantivos femeninos con artículo «el»

Es una peculiaridad, un detalle curioso, incluso una rareza. Pero en el conocimiento de los detalles sutiles está ese toque de elegancia que marca la diferencia.

Los sustantivos femeninos que empiezan por /a/ tónica  llevan el artículo determinado el, aunque siguen siendo femeninos. Por ejemplo el agua, el águila, o el aula.

Águila y agua

La razón es etimológica y un poco larga de explicar, solo os diré que tiene que ver con el origen del artículo la, que está en el demostrativo latino illa. Este demostrativo illa normalmente evoluciona en la pero en algunos casos evoluciona en el. Ya os lo decía, curiosidades del idioma. 

Así que estos sustantivos llevan el artículo el aunque son femeninos. Y si van acompañados de adjetivos, estos irán en femenino, (como debe ser por concordancia) . Así, por ejemplo, lo correcto es:

El agua fresca.

El águila poderosa.

El aula amplia.

Y así, ya tenemos el lío montado, porque hay que tener en cuenta que esto solo pasa con el artículo determinado,  en singular, y cuando va pegado pegadito al sustantivo. En todos los demás casos estos sustantivos llevan los determinantes y adjetivos en femenino, que es su género. Os lo enseño con ejemplos para que sea más fácil:

La fresca agua.

Las aguas tranquilas.

Esta águila poderosa.

Muchas aulas son amplias.

Por cierto, ocurre lo mismo con lo sustantivos que empiezan por /ha/. Por ejemplo: 

El hacha afilada.

Resumiendo, los sustantivos femeninos que empiezan por vocal /a/ tónica, van precedidos de el, pero siguen siendo femeninos.

Y si os apetece profundizar un poco más en esta apasionante y misteriosa cuestión, (y ver las excepciones), lo explica muy bien, como siempre, el “Diccionario panhispánico de dudas”.

Valor de SE 7: MARCA IMPERSONAL REFLEJA

Con esta entrada, mis aprendices, llegamos al séptimo, y último, valor de SE. Y aunque estoy tentada, creedme, no voy a perderme en la simbología del número 7, porque sería más propio de otro tipo de blogs, aunque no me negaréis que es un número precioso y sugerente.

En fin, voy a lo mío, uno de los 7 valores de SE es marcar que la oración es impersonal refleja.

Celebración 7 valor de se

En estas oraciones no hay sujeto y su verbo está en 3ª persona de singular. Por ejemplo:

Se comenta por toda la ciudad.

Actualmente, se estudia mejor en grupo.

Se come bien en Lugo.

En algunas culturas se respeta mucho a los ancianos.

Y poco más os diré de este valor de SE, salvo que no tiene función, no es CD ni CI. Por cierto, si queréis repasar los otros tipos de oraciones impersonales, pinchad aquí.

Valor de SE 6: MARCA PASIVA REFLEJA

La oración pasiva se caracteriza por llevar un sujeto paciente, es decir, un sujeto que no realiza la acción.

Y la primera pasiva que os debería venir a la mente es la perifrástica, (que no cunda el pánico, sabéis cuál es), que se forma con un verbo en voz pasiva, por ejemplo:

El fuego fue apagado rápidamente por los bomberos.

Pero hay otro tipo más de oración pasiva que se usa mucho en español, la pasiva refleja.

Niña perdida con las pasiva

La pasiva refleja se forma con el pronombre SE y siempre lleva un sujeto paciente, es decir, que no realiza la acción. Este sujeto suele aparecer después del verbo. Os doy varios ejemplos, subrayo el sujeto:

Se venden bicis en esa tienda.

Se subastaron sus bienes tras su muerte.

Se denunciarán los robos en comisaría.

Así, si os fijáis, veréis que ni las bicis realizan la acción de vender, ni los bienes pueden subastar nada, ni los robos se denuncian a sí mismos. Y comprobaréis que las oraciones anteriores son equivalentes a:

Bicis son vendidas en esa tienda.

Sus bienes fueron subastados tras su muerte.

Los robos serán denunciados en comisaría.

Entonces, para identificar estas oraciones debéis estar atentos y localizar su sujeto. Y para hacerlo ya hemos visto un truco infalible, ¿verdad, mis aprendices?

En resumen, un valor de SE es marcar que la oración es pasiva refleja, reconoceréis estas oraciones por su sujeto paciente. Y, ¡ojo!, en estas oraciones SE no hace función sintáctica, no es CD ni CI.

Valor de SE 5: DATIVO ÉTICO

A veces nos ponemos cosas porque nos gustan, o para vernos guapos, son adornos o complementos que son bonitos pero que, servir, lo que se dice servir, no sirven para nada.  Pues el dativo ético es lo mismo, queda bien, pero no sirve para nada.

Perro con collar

Así, el dativo ético es un pronombre que da fuerza a la oración, es enfático, pero no indica nada más ni tiene función, (no es CD ni  CI). Por eso, si lo suprimimos, el sentido de la oración no cambia en absoluto. Por ejemplo:

María se leyó el libro en una noche.

María leyó el libro en una noche.

Las dos oraciones, en realidad, son exactamente iguales. Comparando una y otra vemos que al suprimir el pronombre no se pierde información, ni hay ningún otro cambio en la oración. Es decir, el sujeto sigue siendo María, y el CD es el libro.

Resumiendo, el dativo ético es como un adorno, favorece, pero no hace nada más.

El género de los sustantivos

Los sustantivos en español pueden ser masculinos o femeninos y aquí vamos a clasificarlos. Así que, como veis, en esta entrada vamos a sumergirnos de lleno en la cuestión de género.

Los seres inanimados suelen tener un único género, que no implica distinción sexual, lógicamente. Por ejemplo, la mesa o el libro.

Pero el asunto se complica un poquito más con los seres animados en los que sí hay distinción por sexo.

Fotos ejemplo género

Para empezar, lo más habitual es que lo sustantivos tengan una forma para masculino y otra para femenino, y que esto se señale con el sufijo, por ejemplo, gato/gata, profesor/profesora o abad/abadesa.

Pero otras veces, la palabra empleada para el masculino es totalmente diferente de la empleada para el femenino. Por ejemplo, toro/vaca, o yerno/nuera. Son los sustantivos heterónimos.

En algunos casos,  en cambio, se emplea la misma palabra para los dos géneros. Son los sustantivos comunes en cuanto al género y los epicenos.

Los sustantivos comunes en cuanto al género tienen una única forma para los dos géneros, y se señala el sexo del referente con los determinantes y adjetivos. Por ejemplo, el pianista o la pianista.

Esa pianista rusa es buenísima.

Los sustantivos epicenos tienen una única forma que se corresponde con un único género gramatical, y designa a los individuos de ambos sexos. Por ejemplo, la víctima, es un sustantivo femenino, pero designa a hombres o mujeres. Lo mismo ocurre con el personaje o la persona.

La mayoría de sustantivos epicenos se refieren a animales, en este caso se puede añadir macho o hembra para concretar el sexo del animal. Por ejemplo:

El lince macho suele pesar un poco más que el lince hembra.

Y solo nos queda otro caso, los sustantivos ambiguos en cuanto al género, que son aquellos que admiten los dos géneros. Por ejemplo, el mar o la mar, el armazón o la armazón, el margen o la margen. Son escasos y normalmente se refieren a seres inanimados, excepto ánade y cobaya, nombres de animales que pueden usarse con los dos géneros.

Para acabar, os voy a resumir todo esto de forma más visual.

Esquema género

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